Efectos perjudiciales del cloro

¿Os habéis preguntado alguna vez los efectos perjudiciales del cloro?

Pues yo si lo hice hace algunos años y desde entonces he utilizado muy poco las piscinas. Prefiero la playa que es mucho más buena y natural. En la playa, debido a la sal marina no hace falta echar cloro, pues con un Ph tan alcalino (mayor de 8 normalmente) no hay posibliidad de que existan bacterias. Y además, ya sabemos los beneficios tan buenos del mar, pues si tenemos infecciones o heridas nos ayuda a curarnos antes y no nos desmineraliza como si lo hacen las piscinas, por eso muchas veces es tan agotador nadar un poco en las piscinas. Otra desventaja del cloro, es que deja la piel y el cabello muy resecos,pues al ser un químico agrede a nuestro cuerpo.
En terminos Yin-Yang, las piscinas son muy yin y por tanto te desmineralizan y te dejan muy débil. Esto es debido a que, por un proceso de ósmosis las células de nuestro organismo se adaptan al medio acuático en el que estemos, realizando un intercambio de sales minerales por agua,con lo cual nuestras células quedan desprovistas de estos minerales tan esenciales y ese espacio dejado en la célula es ocupado por agua de la piscina clorada. 

Este debilitamiento del organismo se traduce en problemas de todo tipo, entre otros,fragilidad de nuestros huesos y dientes,por eso los nadadores profesionales o las personas que habitualmente nadan en una piscina durante el año, suelen tener problemas en su dentadura. 

Por este mismo proceso de ósmosis,si nadamos en un medio acuoso salado, nuestras células no solo no ceden nuestras sales minerales, sino que al realizar el intercambio con el agua salina, adquieren nuevas sales del agua de mar, con lo cual, en vez de desmineralizarse, se remineralizan con los minerales que tiene la sal de mar, sal que hay que mencionar, contiene absolutamente todos los elementos de la tabla periódica y en su justa medida,ya que la composición de nuestro plasma sanguíneo es idéntico a la composición del agua de mar,como demostró René Quintón hace más de un siglo en Francia, inyectando agua de mar en personas que necesitaban sangre y convirtiéndose el agua marina en plasma sanguíneo.
De hecho, existen países donde permiten que una persona que necesita una transfusión de sangre, se inyecte agua de mar. 
  

El peso molecular medio del aire es de 29 gr/mol, mientras que el del cloro es de 71 gr/mol, por lo que en las mismas condiciones atmosféricas el cloro es más pesado que el aire y por tanto se acumula a pie de piscina, justo encima del agua, lugar donde los nadadores respiran durante el nado. Imagináos, cada vez que te metes en la piscina, respirando todo ese cloro, que no solo te va erosionando por fuera, si no también por dentro, las fosas nasales, los pulmones....te irritan y te da tos.
El cloro es un gas irritante de las mucosas y del aparato respiratorio que puede producir hiperreactividad bronquial. El primer síntoma de exposición al cloro es la irritación de las mucosas oculares, nasales y faríngeas, que va aumentando progresivamente hasta producir dolor. Seguidamente se contraen las vías aéreas, produciéndose una tos refleja, que en casos extremos puede llegar a provocar vómito o incluso edema pulmonar.
Con la presencia de cloro, y al producirse la broncoconstricción (reducción de las vías aéreas) el paso del aire se ve reducido, de forma que las células sufrirán un aporte menor de oxígeno, y en consecuencia  una disminución del rendimiento. Por eso, muchas veces, se sale tan cansado de la piscina, ¿lo habéis notado?
La exposición a concentraciones de cloro a partir de 45 mg/m3 aproximadamente, ocasiona irritación de las membranas mucosas oculares y nasales y, de forma especial,  las pulmonares y las faríngeas. En concentraciones superiores a 150 mg/m3 albergan gran peligrosidad, incluso en exposiciones breves.
La concentración de cloro en aire y sus efectos perjudiciales, se  verán incrementados con:
     - Una ventilación deficiente, que provocará una acumulación del gas a pie de piscina.
     - Una concentración excesiva de cloro en agua.
     - Una temperatura elevada, que conllevará una mayor contaminación del aire y menor tiempo de permanencia del cloro en el agua.
     - Mayor número de nadadores.
     - Un entrenamiento de mayor intensidad o recreativo donde la agitación del agua sea mayor.
        


Los expertos estiman que muchas alergias y enfermedades del sistema inmune se han doblado, triplicado o incluso cuadriplicado en las últimas pocas décadas. El agua tratada con cloro es otra fuente potencialmente tóxica e importante a la que muchos niños están expuestos, y que hay que vigilar.

El cloro es una sustancia química peligrosa cuando es absorbida por nuestro cuerpo o inhalada. El problema es que la mayoría de las piscinas públicas están sobrecargadas de cloro, ya que la gente que las mantiene, con buena intención piensan ellos, lo añaden en exceso para tener seguridad de que las bacterias y otros organismos son eliminados completamente.
Y si en casa tenéis una picina tratada con cloro,pues es igual de peligrosa.
Muchos estudios han señalado los riesgos asociados al cloro en el agua, algunos de los cuales son:
  • El cloro en las piscinas supone un riesgo para las embarazadas de: aborto espontáneo, partos de fetos muertos y defectos congénitos.
  • Los SPDs pueden causar un debilitamiento del sistema inmune, disrupciones en el sistema nervioso central, daños en el sistema cardiovascular, mal funcionamiento del sistema renal y efectos dañinos en el sistema respiratorio.
  • En un estudio de 2007, los participantes que bebieron agua tratada con cloro tenían hasta un 35 % más de riesgo de cáncer de vejiga urinaria que aquellos que no la bebían, pero aquellos que nadaban en piscinas cloradas tenían un riesgo del 57 % más.
Una alternativa saludable


Es mejor nadar en el mar, si tienes el mar cerca. El agua salada sirve en realidad para matar muchos de los parásitos que viven en tu piel, en tus vías nasales y alrededor de tus ojos. Nadar en agua salada también puede librar a tu sistema inmune de una parte significante de estrés y ayudarle a desintoxicar y equilibrar tu cuerpo. Además, nadar en el mar permite a tu cuerpo absorber muchos de los valiosos y beneficiosos minerales del agua salada..Para mi, no hay nada mejor que bañarse en el mar,absorviendo todas las propiedades y disfrutando de algo tan natural y gratis que nos ofrece la naturaleza.


Si tienes piscina, puedes añadirle sal marina ( no refinada, ni yodada ni clorada) al agua, en una proporción hipertónica, es decir,  38 gr de sal marina por litro de agua, siendo esta la proporción exacta en todos los océanos del planeta, excepto del mar muerto, cuya concentración de sal es mucho más elevada.

También podéis asistir a balnearios marinos como el de Marina d´Or, en el que he estado unos dias disfrutando de un centro  muy completo, con diferentes piscinas con chorros,jacuzzis,baños...todo con agua de mar y sin cloro, todo un lujo!!!  si juntamos el agua de mar y un balneario tenemos una mezcla explosiva de donde se sale como nuevo, con las pilas totalmente cargadas, todo ello en el Balneario de Marina d´Or.

En breve, os mostraré más detalles y fotos de este balneario, ¿habéis estado disfrutando del entorno?







1 comentarios:

María Eugenia dijo...

muy interesante, bss

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